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En el corazón de la “Côte
des Blancs”, detrás de la tranquila villa de
PULIGNY-MONTRACHET, se alza una loma desprovista de vegetación,
salvo en la parte baja, donde se distingue una zona verde
de viñedos de Chardonnay. Es en este lugar donde se
encuentran cinco de los primeros viñedos de MONTRACHET,
de los cuales el CHEVALIER-MONTRACHET es uno de los más
solicitados.
Junto al CORTON-CHARLEMAGNE, el CHEVALIER-MONTRACHET “Les
Demoiselles” constituye la joya de los vinos blancos
de la propiedad Latour. Este viñedo situado inmediatamente
al lado del MONTRACHET propiamente dicho, tiene la misma orientación.
La casa LATOUR es propietaria de esta finca desde 1890 y sobre
ella se cuenta la siguiente anécdota: a mediados del
siglo XIX dos hermanas vivían en una choza en medio
de su propiedad en la zona de CHEVALIER-MONTRACHET, donde
cultivaban y vinificaban su cosecha. Las dos hermanas se hicieron
populares, gracias a la calidad de su vino, y los habitantes
de aquel lugar lo mencionaban como vin des Demoiselles. Cuando
a final de siglo murieron, Louis LATOUR compró una
parte importante de su propiedad y conservó el nombre
de “Les Demoiselles”.
El CHEVALIER-MONTRACHET “Les Demoiselles” requiere
un largo envejecimiento en botella para adquirir todo su carácter.
Posee elegancia y una gran finura, un equilibrio perfecto
y una suavidad exquisita.
Chevalier-Montrachet
"Les Demoiselles" 1998, degustado el 11 de abril
de 2000
Con un aroma graso, mineral, tostado y floral, este vino lleno
de precisión refleja la riqueza y el peso de la añada.
Es un vino denso y complejo que se beneficiará de una
estancia de varios años en bodega. En boca la frutosidad
es cerrada, pero se desliza a través del paladar con
un fantástico equilibrio y elegancia. El oleoso y mineral
final de boca es focalizado, maduro y largo.

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