
John Grant
1805-1889
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La historia de GLENFARCLAS
es tan rica y colorida como el whisky que lleva su nombre.
En realidad es la historia de los Grant, que se han sucedido
de padres a hijos durante casi 150 años y hoy se enorgullecen
de ser una de las pocas destilerías independientes
de Escocia con tan larga tradición como elaboradores
de whisky de malta.
La historia empezó en 1836, cuando se concedió
una licencia a una pequeña destilería llamada
Glenfarclas, en la finca de Rechlerich, en el condado de Ballindalloch,
entre las colinas de Moray. Pero realmente no fue hasta que
John Grant adquirió los derechos de la propiedad en
1865, cuando la destilería empezó a desarrollar
su verdadero potencial.
John Grant nació en 1805 en la granja de Lynberg en
el Speyside, pero a partir de su matrimonio pasó la
mayor parte de su vida en su granja de Blairfindy con su esposa
Barbara. Fue un granjero con fortuna, poseyendo al final de
su vida, varias granjas en la zona, en ellas crió el
famoso ganado “Aberdeen Angus” uno de los más
prestigiosos del mundo, y aún hoy la familia continua
en este negocio.
En razón a todo ello, fue natural que John Grant estuviese
interesado en la granja de Rechlerich, cuando ésta
se puso en venta. Como hemos dicho esta granja era conocida
en la zona como la destilería GLENFARCLAS legalizada
en 1836 por Robert Hay. La compra se efectuó, según
consta en los libros por 511,19 libras esterlinas de la época
Victoriana. La finca muy bien situada en un prado fecundo,
demostró ser ideal para efectuar un alto en el camino
a ganaderos y ganado que desde la zona del Glenlivet se dirigían
al mercado de Elgin. Los ganaderos podían comer, dar
de beber y comer a sus animales, descansar sus pies cansados
y disfrutar de los poderes reconstituyentes de un buen sorbo
de The GLENFARCLAS.
Poco a poco la fama fue extendiéndose más allá
de su tierra, John Grant y su hijo George formaron una sociedad
en 1870 fundando la firma familiar J & G Grant para llevar
los negocios de la destilación. Aprovechaban sus viajes
de negocios por toda Gran Bretaña para dar a conocer
sus productos, comenzando la difusión y la bien ganada
fama del whisky de malta GLENFARCLAS.
A lo largo del siglo XX el negocio fue creciendo, recibiendo
un notable impulso en 1952 cuando hubo la reforma de la ley
de los alcoholes, la cual literalizó muchos aspectos
de la encorsetada ley precedente.
Hoy John Grant, representa la quinta generación de
la familia, ha sucedido recientemente a su padre George, que
durante 50 años ha sido el Chairman – gerente
– de la compañía, a su vez el hijo de
John, George será la sexta generación. La familia
Grant ha tenido, tiene, una gran obsesión “La
creación de un whisky de malta que exprese el sabor
clásico y la tradición de las tierras de Escocia”.
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