El Rousillon ha dado
un salto espectacular, los viticultores han comprendido como
deben proceder para elaborar grandes vinos con el mismo rigor
que requieren los Grands Crus y Crus Classés. Han disminuido
los rendimientos aumentando la densidad de plantación
y seleccionando las mejores parcelas. Un ejemplo a seguir en
otras zonas vitícolas del mundo.
El
salto a los grandes vinos
A principios de la decada de los ‘80 un vino de mesa del
Roussillon, logro posicionarse con mérito junto a los
vinos del Médoc. Comerciali-zado por primera vez con
la añada de 1978. De esta forma se demostro el increíble
potencial de la region
La casa Chapoutier apostó hace muchos años, por
los vinos especiales de la zona de Roussillon, es la región
de los llamados vinos dulces naturales pero en la realidad son
generosos.
La gran curva de la costa se extiende por la desembocadura del
río Aude, cerca de Norbona. El arco occidental representado
en el mapa es el más montañoso, el más
tradicional, más firme y con mayor variedad de suelos
y condiciones climáticas. El extremo sur termina en los
Pirineos, que se extienden hasta el mismo Mediterráneo
en un bello paisaje desde 500 metros de altura sobre el mar.
Este es el Rosellón, la región de los llamados
Vins Doux Naturels – vinos fuertes cuya fermentación
se interrumpe mediante la adición de alcohol; se trata
del mismo proceso utilizado para el oporto, pero con más
vino y menos alcohol –. Son unos vinos intrépidos,
positivos, restringidos a un tercio de la superficie para disminuir
el rendimiento