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Una gran especialización
Los Establecimientos Jean-Pierre Moueix
comercializan vinos tintos del Libourne: Burdeos, Burdeos
superior, Burdeos superior “Côtes de Castillon”,
Fronsac, Canon-Fronsac, denominaciones de Saint-Émilion,
Lalande de Pomerol y Pomerol. Esta especialización
nos da una experiencia y un conocimiento profundo de la zona,
y del vino que produce.
2. Una selección rigurosa
Cada vino comprado, se degusta y valora,
no solamente según las características del momento,
sino especialmente en función de su potencial de buen
envejecimiento. Se hace exactamente igual con los vinos de
la propiedad, solamente las mejores barricas entrarán
en el “ensemble” de los vinos del año.
3. Un envejecimiento cuidadoso
La calidad de los vinos de Burdeos no
se aprecia hasta que han envejecido. Es en esta actitud de
bonificación que los Burdeos desarrollan todo su potencial.
Los Etablissements Jean-Pierre Moueix no entregan nunca vinos
jóvenes, es decir antes del segundo invierno que sigue
a la cosecha. Durante estos largos meses, el vino es criado
con cuidado y amor.
4. Una cultura aplicada
Los viñedos son meticulosamente
cuidados y los diferentes trabajos de la viña, se ejecutan
de acuerdo con el ritmo preciso de la naturaleza. Si alguna
vez se advierte una cosecha muy generosa, ésta se aclara
para permitir el mantenimiento de la calidad. Las replantaciones
se programan prudentemente, para que el viñedo tenga
una edad media elevada.
5. Un espíritu de familia
Cada miembro del negocio, sean los que
laboran en los viñedos, el personal de la bodega, o
de las oficinas, los distintos responsables, tienen conciencia
de participar en la buena marcha de la casa, y de ser un elemento
importante en la conservación de la calidad.
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