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En 1999, la dirección de la destilería
Glenfarclas adquirió, en una subasta de Christie's,
una rarísima botella fechada entorno a 1896. El siglo
XIX, se considera la época dorada de los destiladores
de malta, por lo que la compra fue muy importante. Fue durante
una de las visitas a la destilería GLENFARCLAS, en
la sala que hace a la vez de archivo de muestras y de viejas
botellas donde surgió la idea de crear una replica
de dicha botella. Su reproducción no parecía
tarea fácil, y realmente se ha tardado tres años
en conseguirlo.La realización de un buen whisky blended
es la confirmación de una experiencia de largos años
y de un estilo particular. El Sr. Gordon J.Doctor, uno de
los mas distinguidos blenders, ha seleccionado los mejores
maltas, de las tierras altas escocesas, obtenidos en prestigiosas
destilerías y los ha envejecido durante largos años
en botas principalmente de jerez.
El resultado, este único y especial aguardiente –
“usige beata” para los escoceses – con un
sabor inspirado en los blendeds del siglo XIX, época
en que los whiskies combinaban la robustez y la calidad, con
un acento jerezano inconfundible. El malta se dejaba sentir
en el paladar, elegante, en boca una combinación de
avellanas, nueces y un ligero toque de miel, el final largo,
seco, cálido con notas de naranja amarga.
Esta experiencia concluye hoy en pequeñas ediciones
de 3.000 botellas numeradas de Highland Dream® of Scotland
de 18 años.
Se presenta en estuche de madera grabada al fuego, junto a
un acolchado de viruta como protección. Envuelta por
un lienzo de papel de seda estampado con las iniciales HD.
Botella sellada a mano con lacre. El sello de garantía,
asegura la autenticidad del producto. Así como la placa
metálica clavada en la tapa del estuche. De entre los
materiales exquisitamente seleccionados destacamos la etiqueta
realizada en papel de algodón Arches.
“Escuchar el
silencio que producen cinco mil toneles de whisky en el crepúsculo
de una bodega mientras se está sembrando el grano de
cebada en los campos de los alrededores, podría hacer
que un poeta laureado se quedara sin habla.”
Neil Gunn

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