Las viñas de Callet que van a parar a este vino son las situadas en la zona más alejada del mar, y en terrenos comparativamente más fértiles, lo que proporciona a este vino un carácter más pronunciadamente varietal, aunque menos estructurado y permite proporcionarle volumen con un 20% aproximadamente de viñas viejas de Cabernet y Syrah, sin que pierda la originalidad de las variedades autóctonas formadas por un 60% de Callet y un 20% de Mantonegro y Fogones.